Get Adobe Flash player

"Diagnóstico a una industria en plena evolución "

Transporte de Carga Terrestre:
Diagnóstico a una industria en plena evolución

d1000.jpg (18147 bytes)

 

El transporte de carga por carretera constituye una industria de peso dentro de la economía nacional. Su importancia es estratégica y su relevancia indiscutible, porque en su significado más puro es el vehículo que mueve la actividad del país. Por eso quienes lideran este mercado tienen la idea fija de cambiarle la cara al transporte terrestre, llevando a cabo una modernización profunda de su estructura que implique imprimirle agilidad y dotarlo de la tecnología necesaria para mejorar su competitividad. Sobre los desafíos del transporte terrestre y su lucha por cambiar su imagen ante el mercado y las autoridades, conversamos con destacados ejecutivos de empresas del rubro en el Desayuno organizado por la Revista Negocios Globales.

 

En relación al movimiento total de la carga transportada en nuestro país, el transporte de carga por carretera constituye cerca del 90%, hecho que lo convierte en un eslabón crítico dentro de la cadena de abastecimiento. Ocupa a poco más de 600 mil personas, representando cerca del 9% del empleo a nivel país y una de sus características fundamentales es ser altamente atomizado. Según el documento "Transporte de Carga por Carretera más allá del petróleo: desafíos para mejorar la competitividad logística de Chile", presentado en julio del 2008 a la Comisión de Transporte del Colegio de Ingenieros de Chile por Julio Villalobos, Presidente de ChileTransporte y Gerente de Desarrollo y Personas de LIT Cargo, en Chile existen 43 mil empresas, cada una con una flota de 1,8 camiones en promedio.

Se trata, como describe el profesional, de una industria ampliamente segmentada por tipo de carga, entre ellas, general, perecederos, de temperatura controlada, carga peligrosa, mudanzas, portavehículos, pulverulentos, líquidos y productos especiales; tipo de servicio, carga completa y carga fraccionada; plazo de entrega, courier, expreso y normal; y tipo de entrega, troncal (punto a punto en la zona urbana) y distribución. También destaca la categoría de integración de servicios, a cargo de operadores logísticos especializados.

Resistiendo a la crisis

La actual situación del transporte de carga terrestre es un tema ampliamente debatido al interior de ChileTransporte, asociación que agrupa a las principales empresas de transporte del país. De acuerdo a la opinión de Miguel Nazar, Gerente General de Sociedad de Transportes Nazar y Director de ChileTransporte, existe una diversidad de situaciones que se están dando hoy día. "El transporte de carga es una suerte de insumo productivo y, por lo tanto, responde a una demanda derivada, que funciona alineadamente al desarrollo y nivel de actividad de los sectores que la requieren", afirma.

A juicio del ejecutivo de Sociedad de Transportes Nazar, durante los últimos meses -y desde que la crisis se hizo evidente- algunos sectores se han visto más afectados que otros, como la industria forestal y el rubro minero, que ya han sentido ciertos signos de contracción. Otros, por el contrario, han mantenido el nivel de carga de los primeros meses del 2008, como el rubro de los alimentos, que si bien puede haber experimentado bajas en su valor, no ha disminuido en volumen. "Los consumidores muchas veces terminan consumiendo productos más económicos, pero siguen comprando alimentos; por lo tanto, los volúmenes transportados continúan siendo equivalentes; un tema determinante a la hora de generar demanda por servicios de transporte", explica Miguel Nazar.

Esta diversidad de situaciones al interior de la industria del transporte terrestre, y puntualmente el caso de algunos sectores más golpeados que otros, fue el tema principal de la jornada de trabajo realizada a fines de marzo recién pasado por ChileTransporte. A juicio de Julio Villalobos, la clave para hacer frente a las condiciones adversas que el mercado impone es: rigurosidad en el control de los costos, ahorro y eficiencia energética en las operaciones y estar cada vez más cerca de los clientes, desarrollando mecanismos de optimización de trabajo conjunto.

Según señala Luis Orellana, Gerente de Mercotrans y Vicepresidente de Agetich, Asociación Gremial Chilena de Empresarios del Transporte Internacional por Carretera, la crisis que está golpeando a algunos sectores del transporte de carga no los afecta más que la competencia desleal de la que son víctimas desde hace algunos años. "Nosotros no tan sólo luchamos contra la crisis, sino que con las subvenciones que el gobierno argentino le entrega a su transporte local y también con las trabas que coloca a los transportistas extranjeros. Eso ha significado pasar de tener sobre un 60% de participación de mercado hace unos años, al 12% que tenemos hoy. Somos prácticamente una ‘especie en extinción’, pero estamos luchando para no dejar de tener transporte internacional chileno, a pesar de las altas barreras con las que nos topamos insistentemente en el camino", asegura.

Más competencia y mejor servicio

Para los ejecutivos presentes en la mesa, una de las consecuencias más claras de la crisis es el aumento de la competencia, situación que, en opinión de Miguel Nazar, se manifestará en el mercado a través de una mayor presión sobre precios y tarifas. "Ante ese escenario, cada compañía tendrá que usar sus mejores estrategias para salir adelante de las presiones competitivas", agrega.

El desarrollo de esta "artillería" podría sustentar el crecimiento de esta industria, porque a juicio de Julio Villalobos, las crisis -junto con sus amenazas- obligan a las empresas a idear nuevas herramientas de valor agregado para mantenerse en el mercado. Un ejemplo, en este sentido, es la empresa Coexco, que fortaleció un producto de transporte terrestre desde Brasil a través de la optimización de tarifas. "Hicimos una alianza con un socio estratégico, para posicionar un servicio de carga consolidada, y apostamos al desarrollo de un servicio de transporte terrestre a nivel del Conosur, que ha sido muy bien recibido por el sector automotriz y minero", explica Marlene Salazar, Ejecutiva de Negocios Corporativos de la División Terrestre de Coexco.

Paralelo al fortalecimiento de la oferta, los clientes están demandando nuevos servicios. Entre ellos se cuentan los certificados de calidad del transporte de carga, garantía de trazabilidad, prevención de riesgos y servicios de integración tecnológica entre cliente y proveedor, de manera de poder acceder al seguimiento de la carga, entre otros sistemas.

Sin embargo, además, Luis Orellana señala que para los clientes y la industria en general, cada vez es más importante la profesionalización del recurso humano. "En la integración con nuestros clientes se ha hecho fundamental, y el gerenciamiento del recurso humano se ha transformado en uno de nuestros principales desafíos. La tarea más urgente es, sin duda, reclutar mejores trabajadores y formarlos en las nuevas competencias que la industria del transporte requiere".

El futuro del transporte

Dejando a un lado el factor "crisis" que, como califica Julio Villalobos, es una coyuntura, el transporte está sufriendo una transformación profunda desde los últimos años. Hay un salto evidente hacia la profesionalización de los servicios, hacia los procesos de implementación tecnológica y hacia la focalización y el desarrollo de nichos de mercado específicos.

Como actividad estratégica para el país, esta industria se enfrenta a desafíos clave. Entre ellos destacan -a juicio del Presidente de ChileTransporte- contar con una política nacional de transporte, porque entre otras cosas aún no existe un diagnóstico compartido de la actual situación del mercado; y abordar la temática del ahorro energético.

Para Miguel Nazar, poco a poco los proveedores están siendo testigos de la profesionalización del sector, en respuesta a las exigencias de los clientes. En su opinión, eso permite avanzar en el cambio de imagen de la industria del transporte local, desarrollando nuevas cualidades que deben caracterizarla.

Ciertamente, a juicio del ejecutivo, es necesario luchar contra la a veces "mala fama" del gremio de los transportistas. Existe una evidente falta de conductores calificados, por eso los esfuerzos actuales y futuros van en la línea de buscar nuevas fuentes de reclutamiento y, de esa manera, erradicar algunos mitos negativos en torno a ellos.

La modernización del sector transporte está sustentada, como asegura Julio Villalobos, en cuatro pilares fundamentales: seguridad, eficiencia y calidad, sustentabilidad medioambiental y visión integral. Para desarrollarla se requiere de una agenda participativa y concensuada, donde todos los actores se hagan presentes, incluyendo al Gobierno y al marco jurídico existente. Ese es, según los expertos de esta industria, el camino para que el transporte terrestre por carretera despegue, se posicione como el actor relevante para la economía nacional que es y logre las cifras de crecimiento proyectadas para este año, del orden del 2% al 5%.